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jueves, 26 de agosto de 2010

miércoles, 18 de agosto de 2010

Días de esos

Gracias Sole bonita,
por tu humilde aporte
a mi fucking estado de ánimo

Adorarte, cordobesa.
He dicho-

·

No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón,

no hay que estar triste si una vez más
la rubia carrera de las nubes te reitera lo inmóvil,
ese permanecer en tanta fuga.

Porque la nube estará ahí, constante en su inconstancia
cuando tú, cuando yo -pero por qué nombrar
el polvo y la ceniza-.

Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día era lo efímero,
el agua que resbala por las hojas
hasta hundirse en la tierra.

Sólo dura la efímero, esa estúpida planta que ignora la tortuga,
esa blanda tortuga que tantea en la eternidad con ojos huecos,
y el sonido sin música, la palabra sin canto,
la cópula sin grito de agonía,
las torres del maíz,
los ciegos montes.

Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,
no nos movemos del terror y la delicia,
y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados
para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del balcón,
cómo corren las nubes al futuro.

¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té.

No hay drama en el murmullo,

y tú eres la silueta de papel que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer que se nace o se muere,
cuando lo único real es el hueco que queda en el papel,

el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido



·


miércoles, 4 de agosto de 2010

Bellezor, nada más


Hablando con mi amiga genia Sole, contarme ella del amor de Cortázar por Cris, de la teoría de La Valen acerca de Cortázar, La Maga y Cris, el lesbiatortismo, la vida, y todo lo demás.

Conclusión: Cris es torta. Él ama a Cris. Cris es La Maga. (La Sole dixit).



1
Todo lo que procede es como los primeros
.....momentos de un
encuentro después de mucho tiempo: sonrisas,
.....preguntas,
lentos reajustes. Es raro, me pareces menos
.....morena que
antes. ¿Se mejoró por fin tu tía abuela? No, no
.....me gusta
la cerveza. Es verdad, me había olvidado.
Y por debajo, montacargas de sombra, asciende
.....despacio otro
presente. En tu pelo empiezan a temblar las
.....abejas, tu mano
roza la mía y pone en ella un dulce algodón
.....de humo. Hueles
de nuevo a sur.

2
Tienes a ratos
la cara del exilio
ése que busca voz en tus poemas.
Mi exilio es menos duro,
le sobran las defensas,
pero cuando te llevo de la mano
por una callecita del París
quisiera tanto que el paseo se acabara
en una esquina de Montevideo
o en mi calle Corrientes
sin que nadie viniera
a pedir documentos.

3
A veces creo que podríamos
conciliar los contrarios
hallar la centritud inmóvil de la rueda
salir de lo binario
ser el vertiginoso espejo que concentra
en un vértice último
esta ceremoniosa danza que dedico
a tu presente ausencia.
Recuerdo a Saint-Exupéry "El amor
no es mirar lo que se ama
sino mirar los dos en una misma dirección--"
Pero él no sospechó que tantas veces
los dos miramos fascinados a una misma mujer
y que la espléndida, feliz definición
se viene al suelo como un gris pelele.

4
Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda
enamorada de ese guante
que vive en la derecha.

5
Ratoncito, pelusa, medialuna,
calidoscopio, barco en la botella,
musgo, campana, diáspora,
palingenesia, helecho,
eso, y el dulce de zapallo,
el bandoneón de Troilo, y dos o tres
zonas de piel en donde
hace nido el alción,
son las palabras que contienen
tu cruel definición inalcanzable,
son las cosas que guardan las sustancias
de que estás hecha para que alguien
beba y posea y arda convencida
de conocerte entera,
de que sólo eres Cris
·

lunes, 26 de julio de 2010

14

"No quiero escribir,
no quiero estudiar (aunque lo siga haciendo);
quiero, simplemente, ser de verdad;
aunque ello me lleve a descubrir que no soy nada"
Julio Cortázar
·
(y yo he de partir...)

martes, 30 de marzo de 2010

5

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado
como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco,
no sé si me querían, y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos,
una sangría exploratoria lo batió alegremente en cuatro sets.
Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.
Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran
a la ventana que tengo a mi espalda.

(esto de los caballos me recuerda a cierto relato)

Nocturno, de Julito Cortázar-
·